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Sunday, 1 February 2026

El rumor murmurante del arroyo

 







El rumor murmurante del arroyo   







Te espero con la fuerza dramática

que la tierra seca

Echa de menos la lluvia.

Con el deseo extremo,

que solo los que aman demasiado,

podrían sentir.

Al otro lado del campo

esperando al pájaro

que de las señales

de tu tan esperada llegada.

Mientras tanto, la música choca desprevenida

en la selva profunda,

meciendo las ramas,

El poeta sensible e irreverente

que misteriosamente se esconde en el viento parece

dispuesto a rescatar sus armonías secretas.

Precede tu arribo, la oscuridad anunciando la noche

y sus estrellas.

Tu cuerpo segrega una savia

que nos seduce

de tu vientre fluye el dulzor

tibio de néctar

yo me entrego a libar la pasión

desentendiendo

el rumor murmurante del arroyo.



Javier M. Miró





Sunday, 29 June 2025

Poemas de la oficina

 Mario Benedetti

(Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó,
Uruguay, 14 de septiembre del 1920)


Poemas de la oficina
(1953-1956)

COSAS DE UNO

Yo digo ¿no?
esta mano
que escribe mil doscientos
y transporte
y Enero
y saldo en caja
que balancea el secante
y da vuelta la hoja
esta mano crispada en el apuro
porque se viene el plazo
y no hay tu tía
que suma cifras de otros
cheques de otros
que verdaderamente pertenece a otros
yo digo ¿no?
esta mano
¿qué carajo
tiene que ver conmigo? 






Detras de ese manto blanco debajo de un felpudo has estado 20 años
Sin nisiquiera darte cuenta , que te estan pisando...






Ahora en Bandcamp


https://javiermiro1.bandcamp.com/track/veinte-a-os-bajo-un-felpudo


SUELDO

Aquella esperanza que cabía en un dedal,
aquella alta vereda junto al barro,
aquel ir y venir del sueño,
aquel horóscopo de un larguísimo viaje
y el larguísimo viaje con adioses y gente
y países de nieve y corazones
donde cada kilómetro es un cielo distinto,
aquella confianza desde nos cuándo,
aquel juramento hasta nos dónde,
aquella cruzado hacia nos qué,
ese aquel que uno hubiera podido ser
con otro ritmo y alguna lotería,
en fin, para decirlo de una vez por todas,
aquella esperanza que cabía en un dedal
evidentemente no cabe en este sobre
con sucios papeles de tantas manos sucias
que me pagan, el lógico, en cada veintinueve
por tener los libros rubricados al día
y dejar que la vida transcurra,
gotee simplemente
como un aceite rancio.