Translate

Tuesday, 31 March 2015

SAN CRISTOBAL YA TIENE SATELITE

lunes, 30 de marzo de 2015


Cuando el Arte Explica: San Cristóbal ya tiene satélite!... Sat 786 XY System de Javier Martín Miró










...sobre cámaras y cosas por el estilo...


San Cristóbal, pujante comuna del oeste de la Provincia, estaba en una nueva etapa de modernización y  racionalización económica. Seguía la transformación experimentada por tantos otros pueblos de la zona como Guamini, Bolivar, o Daireax. La llegada de las modernas variedades de soja y el aumento del régimen de precipitaciones pluviales habían inyectado una importante suma de dinero a la economía con el consecuente aumento de las ambiciones políticas de algunos líderes de la zona. El Intendente de San Cristóbal, Don Manuel Sánchez del Solar, convoco a su despacho a los 3 inspectores de transito del pueblo y al Tesorero Jorge Luís Peralta. En la antesala se encontraba tras su escritorio la recepcionista Mercedes Fresas del Pilar con sus jóvenes 26 años, su espléndida figura y su largo pelo ondulado; del otro lado los inspectores sentados en un banco  contra la pared con caras de asustados y mirada apesadumbrada. No era para menos, ya habían pasado largos 20 minutos de espera pero nadie atinaba siquiera a preguntar si se podía pasar. La secretaria tenía reconocida fama por ser extremamente estricta y celosa de la entrada al despacho del señor Intendente. Decían las malas lenguas que el Intendente de ser re-electo se divorciaría de su esposa, promovería a su secretaria en el Directorio y se iría a vivir con ella. El comienzo del año electoral y los rumores entre los pasillos de que se entraría en una etapa de ajuste para poner las cuentas de la Municipalidad en caja preocupaban en particular a sus tres convocados.
De ellos, Joaquín Pérez Duca era quien menos se preocupaba tanto por su futuro como por el de sus dos compañeros. Hijo de Pedro Pérez Duca, conocido chacarero de la zona, era propietario de una mediana pyme agropecuaria mixta, se podría decir que tenia de alguna forma su porvenir asegurado. Pedro siempre guardó en su corazón la esperanza de que Joaquín volviese al campo a hacerse cargo, pero el joven siempre prefirió trabajar en el pueblo, estudiar sociología en Pehuajo, y meterse en política para disgusto de su padre. Militante de todo partido de izquierda que alguna vez trató de ganar votos en San Cristobal era ahora uno de los puntales del  Nuevo Socialismo Progresista Democrático, agrupación mirada con desazón y desconfianza por los tradicionales Radicales o Conservadores del pueblo acusándolos de ser ni más ni menos que otra rama del viejo Trotskismo Revolucionario Combativo que alborotó las calles del pueblo allá por los 80’s con sus paros y sus marchas provocando el cierre de la pequeña factoría de vasitos para helados El Conito ante las insensibles exigencias de sus 5 empleados.
Los otros dos eran Carlitos Gorostiaga y Daniel Martín, ambos típicos personajes del pueblo; sólo iban al campo para alguna que otra changa en el tiempo de cosecha, trabajaban en la Municipalidad desde que dejaron el colegio en tercer año del Nacional y pasaron por diferentes puestos empezando bien de abajo; de ordenanzas o limpieza hasta al cómodo puesto de Inspector.
La amenaza de perder los puestos de trabajo pesaban como una oscura sombra de temor y desamparo sobre estos dos últimos mientras esperaban en la antesala del despacho del  Intendente, particularmente era el caso de Carlitos debido a que su señora estaba embarazada de su tercer hijo, justo en este momento en que a pesar de la bonanza económica  las oportunidades de trabajo no habían crecido, en especial desde el cierre de la pequeña fábrica El Conito

Llegó finalmente el momento. Mercedes recibió el llamado del Intendente pidiéndole que haga pasar a los empleados.
-        “Pasen pasen que no hay tiempo que perder” ,anuncio’ con tono amable el señor Intendente,
Al pasar se encontraron con la figura del Contador Peralta. Funcionario de inmaculado traje y corbata, portando su acostumbrada cara de culo característica. En esta oportunidad estaba acompañado de un tipo flaco con anteojos, medio pelirrojo, nunca visto en el pueblo. Las ventanas del elegante despacho estaban tapadas y un proyector desplegaba alternativamente complicados gráficos, imágenes del espacio, naves espaciales y paisajes  lunares.
-        Te dije, te dije que nos iban a echar, nos van a dar una patada en el culo que vamos a quedar en órbita”.- Carlitos le repetía por lo bajo y en el oído  a Daniel-
Una vez sentados en la larga mesa oval Don Manuel empezó la disertación sin hacerse esperar con el empuje y entusiasmo que caracterizaban sus discursos de campaña.
-        Ustedes saben que este es un año electoral, y que el gobierno provincial entrega fondos distributivos recaudados por la provincia en general  hacia los distintos distritos en particular”
-        Los Municipios que mejor manejan las finanzas son los que más reciben” –agregó el Contador-
-        ¿Y nosotros cómo estamos? Pregunto inocentemente Daniel
-        No muy bien -  respondió con un tono seco, propio de funebrero,  el Contador -
Carlitos le reiteraba en el oído a Daniel - te dije, te dije que nos iban a echar, nos van a dar una patada en el culo. Joaquín tomó la ofensiva y declaró sin pelos en la lengua afirmó: 
-        No estaríamos tan mal si las dos grandes acopiadoras de cereales pagaran los impuestos municipales correspondientes  en lugar de estar enganchándose de moratoria en moratoria resguardándose en supuestas declaraciones de pérdidas originadas en balances truchos”.

Carlitos se tapaba la cara con una carpeta que habían dejado de la reunión anterior como evitando mostrar la mas mínima señal de apoyo a las sagaces acusaciones de Joaquín, mientras seguía murmurando a la oreja de Daniel -“cagamos Dani se metió el Che, ahora sí que nos echan seguro”
Don Manuel se apresuró a contestarle antes de que Joaquín diga algo más incriminatorio o inadecuado-
-        ”Ja ja,  no es tan así camarada Pérez Duca. Los mecanismos de los poderosos para pagar el mínimo tributo son varios y complejos pero no difieren de una comuna a otra. El asunto es en que nos aventajan, ¿no es así señor Tesorero?
-        Bueno, ya que me lo preguntan aquí tengo algunos gráficos acerca de los factores económicos de los tres municipios vecinos  - Peralta presionaba los botones del control remoto y en la pantalla se desplegaban los gráficos de área sembrada, porcentajes de cosecha, precios, producción vacuna y demás variables.
-        Como podemos ver, hectáreas más, hectáreas menos, quintales de soja más o menos, no hay mucha diferencia entre los  tres distritos. Las mayores diferencias están en gastos administrativos, uso de los vehículos oficiales, y recaudación de multas.
-        Vale decir que para salvar la candidatura del compañero Sánchez del Solar, tenemos que salir a meter multas a lo pavote  - retomó el ataque Joaquín –
-        Claro, como en Bolívar. Esos desgraciados le meten multa a Dios y María Santísima. Hace poco llevé a mi vieja al oculista y no tuve otra opción de parar en doble fila no más de 30 segundos en la puerta del consultorio para que baje y ya estaba el inspector con su librito. Que quiere, que la tire con el coche en marcha le protesté -  se animó a refutar Daniel –
-        Señores si me permiten no es cuestión de multar a lo pavote como dicen ustedes, estoy seguro que hay un número de infracciones que pasan desapercibidas todos los días. - De este modo el misterioso pelirrojo había ingresado al debate de la discusión con tono petulante y una falsa sonrisa - Permítanme presentarme, mi nombre es Romualdo Mac Intock. Soy Astrónomo, graduado en la Universidad técnica de Munich en mayo de 2005, titulo correspondiente a un grado académico Superior e involucrando en un proyecto de investigación de un año y una tesis de maestría. En octubre de 2008, exactamente tres años antes de lo previsto por el programa de estudios, obtuve mí doctorado en astronomía de la Universidad de Copenhague. Además soy colaborador  en conjunto con el Administrador de la NASA, Dr. James Fletcher, en el desarrollo sobre la utilización práctica de imágenes satelitales Landsat y sus satélites sucesores. También desarrollo funciones como administrador espacial del grupo de satélites Sat 707 -786 y encargado de proyectos que utilicen imágenes satelitales para beneficio práctico de las comunidades rurales. Pero no estamos aquí para discutir mi currículum. Por favor, les pido echen un vistazo a estas fotos seleccionadas de un grupo de imágenes producidas por el satélite Sat 786. ¿Reconocen a alguien”? Preguntó el Astrónomo.
San Cristóbal, como todo pueblo, tenía la infaltable plaza, donde se daba la vuelta del perro, la Municipalidad, la parroquia, y el Banco de la Provincia. Decoraban el paisaje una serie de elegantes cafés y restaurantes que extendían sus mesas sobre las veredas. Estos negocios y algunas  tiendas de ropa fina se habían asentado exitosamente en los últimos años. De la esquina norte de la plaza salía el elegante boulevard, tanto en este como en el centro de la plaza dominaban los tilos pero de tanto en tanto aparecían altas unas elegantísimas palmeras plantadas hace más de 100 años. Hacia el sur las vías del ferrocarril dividían el pueblo tradicional de los barrios y viviendas más pobres construidas a través de los diferentes planes, siguiendo el mayor o menor desarrollo económico. La calle paralela al ferrocarril conocida como Montevideo era de exclusivo uso de los talleres mecánicos, los concesionarios de maquinaria agrícola, lo hacían hacia el final de la calle, del lado del ferrocarril, mientras que los silos de los acopiadores de cereales se erguían apenas pasando la vieja estación de tren. Montevideo tenía vereda y construcciones solo del lado de enfrente a las vías, la vereda adyacente a estas estaban pobladas de pasto silvestre, apareciendo de tanto en tanto algún sauce adornado el paisaje. Mas allá,  hacia el oeste, se encontraba la rotonda y en las afueras del pueblo antes del empalme con la ruta provincial el glorioso estadio del Deportivo San Cristóbal construido íntegramente con gradas de madera.

La primera foto de esta zona que mostró el desconocido era la calle paralela a las vías del ferrocarril en donde, más que estacionados, moraban, caprichosamente desparramados a lo largo y lo ancho de ella: un tractor, un arado de discos y dos camionetas cargadas con rastras y otros fierros. El negocio era el taller de los hermanos Mancevsky, famosos por ser los mejores mecánicos de la zona además de corredores de Rally. La vereda que da a las amplias puertas del taller estaban bloqueadas por otro tractor desarmado y herramientas tiradas por todos lados y en frente de la entrada otra camioneta estacionada en doble fila. La foto mostraba a un hombre grandote y medio rubión. Era fácil identificarlo por su aspecto y por tratarse de un personaje muy conocido en la zona, su nombre Roberto Berardo. Contratista de varios campos de alrededor, en este momento preparándose para la siembra de la fina en la estancia Santa Rita. Incluso se podía leer la chapa del vehículo en infracción.
Le sigue otra foto, esta vez en el centro, se trata de la diagonal San Martin en su hora pico, la archiconocida camioneta Ford verde oscuro de Don Braulio, encargado de La Paulina, estacionada a 90 grados sobre la vereda; incluso se podía ver al mismo Don Braulio cargando bolsas de semilla de trigo para la siembra.
En la tercera de las imágenes se podía observar a José María Herrero, uno de los dos taxistas del pueblo, avanzando peligrosamente de contramano por Las Heras con el objetivo de levantar un pasajero. Siguieron unas cuantas fotos más presentando serias ofensas a las leyes del tránsito, todas ellas en blanco y negro, con acercamientos que mostraban las patentes de los conductores, las imágenes se sucedían como en las películas cuando las agencias de espionaje muestran al principal sospechoso. Tanto Daniel como Joaquín trataban de aguantar la risa ante tanta desobediencia y descuido por parte de los conductores de San Cristóbal.
El astrónomo, detiene la secuencia de fotos, prende la luz y retoma el hilo de su exposición
-        Señores esto es sólo una muestra de las numerosas infracciones que no habían sido aplicadas, contribuyendo al caos del tránsito y reduciendo la cobranza de multas así como los ingresos de dinero al tesoro de la Municipalidad.
-        Bueno, es que somos tres nada mas, no podemos estar en todos lados…. -Se anima a comentar tímidamente Carlitos –
-        Exactamente - replica el Astrónomo rápidamente antes de que Carlitos continúe. Ustedes no pueden, pero el satélite Sat 786 si puede y transmite continuamente las imágenes al procesador Imex 83 que teniendo las imágenes  de todas las calles del  pueblo almacenadas en GIS detecta las infracciones. IMEX transmite las imágenes a la estación terrena de San Cristóbal en donde ustedes ajustan la imagen, extraen la patente del infractor mediante el  uso del zoom y automáticamente generan una NISAT… Nota de Infracción satelital  (aclaró, como si fuera algo obvio, el Doctor en Astronomía mientras los muchachos lo miraban boquiabiertos). La computadora coteja el número de patente, extrae de la base de datos la dirección del infractor y manda al correo la correspondiente NISAT que será recibida a domicilio en 24 hs.
-        Señores - interrumpió Joaquín -  esto debe costar una fortuna: Antena satelital, monitores, cámaras, computadoras, programas. Es ridículo gastar esta cantidad de dinero cuando estamos tratando de ahorrar plata para cerrar las cuentas.
-        150.000 dólares - declaró rápidamente el contador Peralta-. Ni más ni menos, pero estos fondos  no salen de nuestro presupuesto, gracias a la implementación de este proyecto San Cristóbal calificará para el otorgamiento de fondos provinciales destinados a innovaciones tecnológicas. De manera que si no lo hacemos esa plata no entra en nuestras cajas.
-        Pero ya es tarde para palabreríos y especulaciones – irrumpió con tono de discurso de campaña Don Manuel -El proyecto ya está funcionando en el salón conjunto a nuestras mismas espaldas, y los fondos ya han sido adjudicados, así que podremos pagarle a las autoridades de la compañía satelital. Por favor Licenciado, la señorita Mercedes tendrá listo el cheque para que usted lo retire cuando finalice este meeting. Señores San Cristóbal ya tiene satélite!!! – continuó Don Manuel -El pueblo entró en el siglo 21 y no vamos a volver al pasado. El lunes los espero directamente en la nueva estación terrena, tómense el resto de la tarde para aprender los controles. Muchachos, los dejo en manos del licenciado Mckintosh, les deseo mucha suerte en este emprendimiento tecnológico.
Luego de un comienzo agitado y tecnológicamente abrumador para el rudimentario conocimiento informático de los muchachos, y al cabo de unas horas pudieron aprender y manejar el programa debido a la sencillez del mismo y la facilidad para operarlo. Llegado el día lunes, y pasando antes por la aprobación de la señorita Mercedes al nuevo salón, comenzaron la nueva tarea recibiendo emocionados las primeras imágenes satelitales. Durante la primera hora la actividad era muy baja y aparentemente no había mucho que hacer lo cual preocupó al flamante equipo de inspectores pensando que ocurriría si este sistema no lograba capturar a suficiente número de infractores. A las 9 de la mañana  la actividad comercial del pueblo funcionaba a pleno, comenzando a recibir las primeras imágenes que requerían acción por parte del triunvirato.

-        Mirá ese Ford Falcon, va de contramano por Alberdi. ¡Qué animal! - grita Daniel -
-        A ver hace un zoom, ya, se ve la patente - responde Carlitos - lo tengo. Apretá la tecla F4 y dale enter
-        Mandá la primera nota de infracción - indica Joaquín –
-        JAJAJA!- continua Carlitos entusiasmado - Sin formulario, sin discusiones, sin conductores que se piantan y te dejan con el ticket en la mano”.
-        Otro, otro grita Joaquín”. Uyy.. es el Gerente del Banco, Pedro Luís Ugarte. Jaja reconozco el Renault rojo estacionando incorrectamente en el  lugar de discapacitados... uhhh!
No había transcurrido más de media hora cuando Daniel tiene en su pantalla una figura conocida en primer plano, otra vez en el centro, en plena diagonal San Martín, a hora pico. No era otra que la archiconocida camioneta Ford verde oscuro de Don Braulio, encargado de La Paulina, estacionada a 90 grados sobre la vereda, a su lado se podía ver al mismo Don Braulio cargando bolsas de semilla de trigo para la siembra.
Con el caer de la tarde se alivió el número de infracciones al haber suficiente lugares para estacionar y menos tráfico. El panorama se reiteró durante los siguientes cuatro días con los infractores usuales y algún que otro forastero. Llegado el día viernes, contentos con el nuevo sistema de trabajo, se encuentran en plena tarea durante la hora pico cuando reciben la inesperada visita del Intendente con cara de notable preocupación.
-        Muchachos estoy recibiendo muchas quejas de infractores, manifestó la autoridad, refiriéndose a la repetición de multas y cierto abuso de autoridad
-        Don Manuel – interrumpe Joaquín -nosotros no hacemos más que seguir las indicaciones del satélite
De inmediato Carlitos toma la defensa mientras acerca la cámara a uno de los típicos infractores recalcitrante.
-        Vea, Don Manuel esta gente no aprende más. Sin ánimo de ofender. Pero mire a este viejo abombao. Aparece todos los días estacionando la camioneta a 90 grados en mitad de la vereda y se pone a cargar bolsas de semilla, como si estuviera en el galpón de la estancia
-        ¿Don Braulio?  - Pregunta el Intendente - Este es uno de los que más se quejo
-        Bueno - dice Daniel dándose vuelta para dirigirse al Intendente quedando de espaldas a los monitores - véalo usted mismo, ahí esta Don Braulio con su camisa a cuadros cargando semillas
De repente un portazo, la oscuridad y la concentración de la estación terrena se interrumpió con unos gritos agitados
-        A Don Braulio le chupan las pelotas manga de idiotas!!
-        Don Braulio!!... Exclaman a coro los inspectores.. –Pero cómo hizo para entrar -  preguntó agitado el Intendente mientras manoteaba el comunicador del escritorio y apretaba el botón reclamando nerviosamente por Mercedes, la que extrañamente no respondía.
-        Bueno señor, usted no recibiría multas si tuviera más cuidado – le aclaró Carlitos, de espaldas al monitor, tratando de calmar al intruso ignorando las imágenes.
Mientras sus dos compañeros apretaban cualquier botón en la computadora, tratando inútilmente de cambiar de imágenes o de área, dándose cuenta de que algo no andaba bien, algo que Carlitos todavía no podía aceptar ni comprender.

-        Me puede explicar oficial Gorostiaga – encaró con tono beligerante Don Braulio – ¿Cómo carajo hago yo para estar en dos lados al mismo tiempo? Carlitos avistó con asombro la figura de Don Braulio al tornar su mirada hacia los monitores


Inmediatamente siguió una continuidad de diversas imágenes con infracciones de apariencia familiar, contempladas por el grupo a bocas abiertas y en profundo silencio: el viajante de comercio a contramano por Rivadavia, luego el gerente del Banco estacionando en el lugar de discapacitados el taxi de José María Herrero de contramano por Las Heras para levantar un pasajero y  finalmente Roberto Berardo con los arados en el medio de la calle que da a las vías.
-        Puta que me parecía rutinario y aburrido  el maldito pueblo- señaló Joaquín

El Intendente ciego de furia y avergonzado por el papelón no terminaba de entrar en razones con la certeza de que estaba llegando el final de sus aspiraciones para ser reelecto. Continuaba pleno de vértigo apretando el botón del intercomunicador reclamando por su asistente
-        Mercedes, Mercedes, por favor comuníqueme con Mckintosh, es URRGENNTE!…  MERCEDES!!...¿Qué raro, no contesta?

Don Braulio comenzó a alejarse lentamente del salón no sin antes advertirle al Intendente:
-        Si la vista no me engaña Don Manuel, hace una horas la vi en el BMW del pelirrojo;ese que andaba con usted en estos días. El auto cruzaba a gran velocidad, a la altura de la estancia, poco antes de entrar a la ruta 7, como encarando hacia La Pampa
Don Braulio cruzó la puerta del recinto soltando una fuerte y larga carcajada.