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Friday, 2 December 2016

LA PLAYA DEL FIN DEL MUNDO

LA PLAYA DEL FIN DEL MUNDO

Advertido por duendes acerca de la existencia de un lugar de una belleza infinita, abandone’, el camino hacia mi trabajo sin el menor sentido de culpa.
Me produjo una alegría melancólica ver acercarse aquel colectivo que me llevaba a la playa hace treinta y pico de años , a mi playa ,aquella de los veranos eternos.
Luego al subir me impregno’ la sensación incomoda de ser el único pasajero, en el colectivo, desde la ventana al alejarme de la parada podía ver mi maletín y mi traje a merced del viento.
Un largo camino solitario me llevo por lagunas y pantanales ajenos al paisaje esperado y sentí la preocupación de haberme perdido en un mundo distinto. 
Me estaba convenciendo  de que de este destino no podría volver y que por alguna razón desconocida mi vida ya no sería la misma.
Rápidamente aparecí en una noche totalmente cerrada , el chirrido de los frenos y el ruido de la puerta de atrás al abrirse me pusieron en alerta, el chofer de mal modo indico’ que era la ultima parada, del ultimo autobús. 
Al bajar, a pesar de estar caminando por la más absoluta oscuridad de inmediato reconocí el lugar, la arena fría  sobre mis pies , los médanos negros inmensos enfrente mío y el ruido del mar eran suficiente guía para indicarme la dirección a seguir.
Al llegar al tope del médano todo se hizo más claro, unas líneas blancas se distinguían entre  la negritud del océano ,eran las olas por supuesto, era mi pueblo.
Una pequeña casilla de madera desplegaba por la única ventana luces de colores de distinta intermitencia
Como por un impulso me transporto rápidamente adentro de la casilla en la cual había una pantalla contra la pared y un montón de sillas ocupadas excepto por una en la tercera fila. Me siento y trato de concentrarme en la película que mostraba a un joven Bruce Willis haciendo de detective.
En la silla de adelante pude identificar a Gustavito, un gran amigo que hacia 20 años que no veía, ante la alegría y los saludos otras personas se dieron vuelta, Ahí estaban la Tana, Claudia, Ale,El Gallo. Sin poder contener mi alegría empiezo a saltar sillas y a abrazarlos luego distingo a algunos más de aquel inolvidable grupo de los veranos.
En eso uno me palmea el hombro desde atrás y me dice : “Hombre  porque no se sienta, y nos deja ver la película en paz”, cuando me doy vuelta era Daniel otro amigo de toda la vida.De repente, el film termina y un senior de barba anuncia que ha ocurrido una catástrofe de magnitud mundial y este pequeño sector del planeta es la única área no afectada y que nosotros éramos los únicos sobrevivientes
Lejos de inundarnos algún tipo de sentimiento de tristeza nos absorbe la intensidad de las luces de colores estilo “disco” encendidas en ese mismo instante y con la música del tema “Apróntate” de Rare Eath nos pusimos histéricamente a bailar sin importarnos más nada.

Quizás el consuelo de al menos estar todos juntos como en aquellos dorados tiempos, nos hizo reaccionar de esa manera y olvidar la magnitud de la tragedia

JAVIER MIRO



16 comments:

  1. Amigos para compartir una película. Y con los cuales no es tan catastrofico ser los únicos sobrevivientes del mundo.
    Bien contado el sueño.
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  2. Sin duda si va a terminarse todo que sea asi en una playa , con amigos y pasandola bien. JODER!! Como dicen los Espanioles jaja
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  3. Tu sueño me lleva enlazada a una frase muy conocida: "No vuelvas nunca a un lugar dónde has sido feliz"

    Saludos cordiales

    Maribel
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  4. Muy buena tu observacion un poco lo insinua el tango de Gardel y Lepera(letra de este ultimo)"Tengo miedo del encuentro
    con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida
    Tengo miedo de las noches
    que pobladas de recuerdos encadenen mi soñar Pero luego admite que es casi inevitable pensar en volver"Pero el viajero que huye
    tarde o temprano detiene su andar"
    Tu frase viene de Ana BELEN , CANTADA TAMBIEN POR sABINA"En Macondo comprendí
    que al lugar donde has sido feliz
    no debieras tratar de volver.
    Quien sabe , la verdad es que nunca se vuelve al mismo lugar pues este mismo y el viajante ambos han camabiado con el tiempo
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  5. Cuando no nos gusta la vida, elucubramos entre los sueños y las añoranzas. Buen relato.
    Saludos.
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  6. Gracias Juan las interpretaciones son abiertas y diversas ,los suenios son puertas de la mente
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  7. Una verdadera suerte ser los únicos supervivientes, al menos en un primer momento, después no sé si será tanta suerte.
    Un abrazo
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  8. Tenéis unos sueños muy agitados, con ganas de aventura... y con una pizca de tragedia... Menos mal que al final acaba bien la cosa... o no tan bien... No sé... ¿Estamos vivos?

    Un beso, Javier.
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  9. Cuando la añoranza o los deseos se salen de las páginas del sueño, nos prestan momentos de felicidad con todos los ingredientes para aprender a dónde no se debe volver.
    Un beso
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  10. Pues yo tiendo a volver a los sitios donde he sido feliz (esto viene por los difrentes comentarios que voy leyendo) y no es buscando la antigua felicidad, lo curioso es que normalmente suele salirme bien. Creo que yo hubiera hecho como tu,dejarlo todo y regresar en pos de tus recuerdos. Un bello escrito, besos.
    ReplyDelete
  11. Pues yo tiendo a volver a los sitios donde he sido feliz (esto viene por los difrentes comentarios que voy leyendo) y no es buscando la antigua felicidad, lo curioso es que normalmente suele salirme bien. Creo que yo hubiera hecho como tu,dejarlo todo y regresar en pos de tus recuerdos. Un bello escrito, besos.
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  12. Retorno ensoñador a los lugares de la infancia, a las amistades de entonces, a los momentos felices que aún viven en el recuerdo. Dicen que nunca segundas partes fueron buenas. Discrepo de eso. Se puede revivir la felicidad en aquellos escenarios que antes la propiciaron.
    Un abrazo.
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    1. Gracias Pepe, si uno no genera expectativas y esta abierto a lo positivo volver puede ser una experiencia hermosa. Si uno exige a la realidad volver al pasado va a ser victima de la desilusion.
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    2. Gracias Pepe, si uno no genera expectativas y esta abierto a lo positivo volver puede ser una experiencia hermosa. Si uno exige a la realidad volver al pasado va a ser victima de la desilusion.
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  13. Un bonito relato juevero, javier, me encantó llegar hasta tu blog, creo que no había venido nunca aquí.

    Un beso.
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  14. Tal vez el paso del tiempo te hace añorar los momentos de tu juventud en los que lo principal era pasarlo bien con tus amigos sin importar que el mundo se fuera a la mierda (perdón por la expresión).
    Un placer leerte!
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Friday, 25 November 2016

UN VERANO SIN EL GORDO SAVIGNON


UN VERANO SIN EL GORDO SAVIGNON



A solo minutos de salir hacia la costa se nos presenta el gordo ataviado con su característica musculosa amarilla bermudas floreadas, leve calvicie en el centro de su cabeza y rulos desprolijos cayendo hacia la mitad de su cuello
Se sube al coche ya casi cargado y nos amenaza:” Voy con ustedes”
Horacio y yo sabíamos que esto representaba el final de nuestros sueños de conquistas y aventuras con especímenes del sexo femenino
De todas maneras después de deshacernos del maldito intruso, abandonándolo en el Paraje El Atalaya, cuando paramos por un café con leche con medias lunas al cabo de unas horas nos encontrábamos nuevamente en Mar del Plata.
Todo parecía más lindo se respiraba un aire fresco de libertad en el balneario La  Sirena, el sol brillaba en forma tenue y cálida acariciando los sentidos, las chicas nos sonreían al pasar luciendo unas bikinis aún más diminutas que en el 86, y el vendedor de barquillos parecía anunciar por el megáfono una gran fiesta en la playa estilo Cancún, donde todo el mundo pasa la noche bailando y tomando vodca en balde.
Los temores y la paranoia iban lentamente disipándose al tono de llegar a decirle a Horacio para tranquilizarlo definitivamente-”Ves,… Dios es Marplatense y para en La Sirena”
Como novedad el balneario presentaba este año la inauguración de una hermosa y prolongada escollera que se internaba unos 300 m en el océano para curvarse y quedar la punta casi mirando de frente a la playa.
Por supuesto era la caminata obligada de cada uno de los visitantes, mostrándose repleta de gente caminando, pescando o sentados en las rocas simplemente disfrutando del paisaje
Bien entrados en la escollera , cuando solo falta 30 m para llegar a la punta, como en las películas la muchedumbre se abra dejando un espacio vacante donde se podía ver a solo unos metros delante de nosotros, un solitario extraño personaje caminado de espaldas, hacia la punta de la escollera.
Escaso metro sesenta de estatura corta y levemente excedido de peso, portando musculosa amarilla bermudas floreadas, tenue calvicie en el centro de su cabeza y rulos desprolijos cayendo hacia la mitad de su cuello, completando la escena manojos de pelos enrulados en sus hombros y un andar con los brazos ligeramente curvados hacia afuera dando un inequívoco caricaturesco estilo patovica.
En 2 segundos nuestro verano marplatense se desvanecía ante nuestros propios ojos, no sabíamos por cierto si era el o no, pero lo que si iba a pasar era que en aproximadamente 15 segundos llegaría a la punta y se daría vuelta quedando frente a frente, a escasos 20 m de nosotros.
Sin tiempo de más, comprendiendo que si nos dábamos vuelta y emprendíamos la retirada (teniendo en cuenta la implacable ley de Murphy) nos reconocería y nos encontraría ,sin duda la única opción era hacia el mar , hacia el frio de las olas , como comentaríamos años  más tarde The Alfonsina’s way.
Sin hablar lo agarro a Horacio todavía en shock y le muestro un senderito más o menos fácil para descender en las rocas. Horacio sin mostrar sombras de titubeos, me sigue con cautela.
Siendo un día hermoso de mar bueno(de acuerdo con la bandera celeste enarbolada por los guardavidas) con la rompiente a unos 200 m y  la corriente tirando para la costa no había mucho que pensar, solo había que nadar fuerte los primeros 20-30 m para no ser arrastrados por la corriente que tira hacia las rocas y luego sin mucho esfuerzo, pero de manera constante, nadar hasta poder barrenar las primeras olas.
Juntos desde una roca a la altura del agua libre de rocas alrededor que nos pongan en peligro, nos zambullimos y personalmente sentí en el frio del agua el placer de recuperar la libertad, retrotrayéndome el momento a imágenes del film "Papillon".
Luego de unas brazadas veo a mi amigo avanzando muy lentamente, cabeza en alto chapaleando brazadas ineficientes e infantiles (estilo perrito) , muy preocupado doy la vuelta y le pregunto –“Estas bien”?-“ Si “dice Horacio algo agitado,” lo que pasa es ….que …glup (traga un poco de agua) yo en realidad no sé nadar”
Lo tomo a Horacio de un brazo y comienzo a bracear despacio con el otro brazo, pataleando duro en forma constante y tomando mucho aire, Horacio sigue mis instrucciones se relaja y me ayuda pataleando y manteniendo el aire.
Observando claramente que nos alejamos de las piedras y de la visibilidad del sospechoso, a punto de alcanzar en pocos metros la rompiente que nos empujara’ hacia la playa, no deja de sorprenderme (y quedara’ para siempre en mi mente la imagen), la firme casi heroica determinación de mi amigo Horacio de cumplir con el pacto hasta las últimas consecuencias y definitivamente pasar un verano sin el gordo Sauvignon , francamente!!





JAVIER MIRO